Los Bicitaxis: peligrosos e ilegales

Claudia López dice que bicitaxis son ilegales y que deben ser restringidos

“Le pido también a nuestra Policía que cada vez más vayamos sacando esos bicitaxis y mototaxis informales, ya no hay justificación”, indicó López.“

Artículo tomado de: El Tiempo: Bicitaxis son ilegales.

Según la Administración Distrital de Bogotá los bicitaxis, que en la ciudad podrían ser 5.000, son ilegales. De hecho, la alcaldesa  Claudia López, aseguró que en sectores como Campo Verde en Bosa empezarán a ser  restringidos.

En este sector, donde antes se permitía su funcionamiento por falta de rutas de cortas distancias ahora serán restringido este servicio  porque ya hay mejores en el transporte público del sector .“Le pido también a nuestra Policía que cada vez más vayamos sacando esos bicitaxis y mototaxis informales, ya no hay justificación”, indicó López.

Incluso la mandataria le pidió a la Policía que empiece a hacer control de estos operarios ilegales que no tienen permiso para circular sobre todo si lo hacen  con motores pues son los que más contaminan.

No obstante, no descartó que puedan haber concertaciones. “Hace dos años y medio era porque no había rutas del SITP pero ya hay suficientes. No hay justificación para que tengamos transporte ilegal, puesto que ya hay transporte legal. Entonces con concertación, pero con toda la aplicación de la ley, hay que ir corrigiendo eso que nos falta”, 

Todos estos bicitaxis, alrededor de 5.000, se concentraron principalmente en sectores  del sur de Bogotá como Bosa, Patio Bonito o El Tintal, donde incluso se han registrado  graves accidentes.

Los bicitaxistas indicaron que desde hace años pidieron regulación y que lo único que ganaron fue persecución por parte de las autoridades.

¿Qué dice la Regulación sobre los bicitaxis?

Los continuos accidentes de tránsito e infracciones a la movilidad que se cometen o que ocurren por el uso de los llamados bicitaxis en la ciudad de Bogotá, aparentemente, no tienen control.

No existe una regulación específica para permitir o prohibir el uso de este tipo de vehículos, sobre todo cuando terminan prestando un servicio público.

Desde el Concejo de Bogotá han tratado en repetidas oportunidades de regular este tipo de transporte, por ahora informal; sin embargo, ese trámite no se ha completado. De ahí que muchos se preguntan quién responde en caso de sufrir accidentes de tránsito.

 

Precisamente, un reciente accidente de tránsito, ocurrido en el suroccidente de Bogotá, pone en evidencia las condiciones que usan algunas personas para movilizarse en los llamados bicitaxis y el riesgo que corren al transitar junto a otros vehículos y el mal estado de las vías.

Lucía Bastidas es ex-concejal de la Alianza Verde en Bogotá y asegura que la discusión sobre los bicitaxis ocurre nuevamente cuando suceden tragedias.

“Hay una resolución que expidió el gobierno en 2018 que nos habla de la reglamentación de quienes pueden hacer bicitaxis en la ciudad, pero no se cumple porque la mayoría son ilegales, no se puede a motor, sino de arranque y lo que vemos en los bicicarriles y en la ciclo rutas es que hay de motor y que están incumpliendo la normatividad vigente”, dijo la concejal Bastidas en entrevista con Semana.

Asegura la cabildante, que cuando ocurre un accidente nadie responde porque no tienen ningún tipo de registro, porque se encuentran en la ilegalidad sin ninguna clase de permiso para movilizar pasajeros.

El Ministerio de Transporte dice que los bicitaxis solo podrán tener pedaleo asistido eléctrico y límite de velocidad. Algo que no se cumple, porque un porcentaje alto de bicitaxis opera con motores a gasolina, y otros los hace sin límite de velocidad. 

La Alcaldesa a través de su cuenta de Twitter al respecto de este tema aseguró que: “Los bicitaxis (mecánicos o eléctricos) están reconocidos por el MinTransporte, parcialmente regulados y son parte del transporte de última milla. los moto taxis (bicis con gasolina, alta velocidad y motor algunas veces de motos robadas) no y son una constante queja de la ciudadanía. 

Por otro lado, hay un tema social muy delicado.

Lucía Bastidas  concejal de Bogotá, explica: “Hay un tema social en el que tiene que intervenir la Secretaría de Movilidad que nos dijo a partir de la muerte de la señora del año pasado, que iban a hacer un proyecto con la viabilidad técnica y legal para poder reglamentarlo, pero lo que estamos viendo es que no ha pasado nada, simplemente lo tiene ligado al uso del espacio público, aquí lo que hay que mirar es que es un problema de seguridad vial”, insistió la concejal de la Alianza Verde.

Insiste la concejal que aquí hay un problema social porque son cerca de 4.700 personas que están en el bicitaxismo, el 61 % son madres o cabezas de hogar, 27 % de migrantes venezolanos, la problemática en su criterio es bastante difícil.

“Hay todo un tema en el que tiene que intervenir la Secretaría de Integración Social y la Secretaría de Movilidad porque es de seguridad vial, pero también el tema del espacio público y seguridad, porque lo que vemos es que el 3 % del bicitaxis que se mueven en la ciudad son legales, el resto es lo que deja las consecuencias que estamos viendo”, puntualizó Lucía Bastidas, integrante del Concejo de Bogotá.

¿Mafia detrás de este servicio?

En entrevista con BLU Radio mototaxistas se opusieron a los comentarios de la Alcaldesa. Aseguran estar organizados y pagarle impuestos a la DIAN, que les permite operar. 

Sin embargo, más allá de estas afirmaciones se conoce que detrás de este negocio existe una mafia organizada, que se ha adueñado del espacio público, las rutas y del servicio de transporte. A título de “pago de ruta” cobran una especie de tributo a quienes laboran, alquilan bicitaxis (algunos de estos ensamblado con partes robadas). 

Ver más aca:  Así funcionan los bicitaxis que Claudia López ordenó desmontar en Bogotá

¿Y las bicicletas con motor de gasolina?

Lo más cercano en la regulación es la resolución 160 de 2017 del Ministerio de Transporte, que se refiere a ciclomotor, motociclo o moped, y establece unos límites en cuanto a cilindrada, hasta 50 cm³ (o una potencia nominal no superior a 4 kW si es eléctrico). La norma nacional, además, establece que podrán movilizarse por vías terrestres y cumpliendo unas condiciones muy similares a las de las motocicletas. En la capital, estos motores de combustión interna están prohibidos desde 2010, de acuerdo con el plan decenal de descontaminación del aire. 

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¿Qué dicen los expertos en relación a las bicicletas de gasolina?

Darío Hidalgo, investigador en movilidad y docente de la Universidad Javeriana, califica como un “desastre” para la seguridad vial y el medioambiente las bicicletas y triciclos motorizados. “El más grave es desde el punto de vista de seguridad. Son altamente peligrosas, porque desarrollan velocidades de 25 y 30 km/h o más, y circulan donde hay vehículos no motorizados a velocidades menores e intersecciones con peatones, y tienen interacción con camiones y buses”.

“Y desde el punto de vista ambiental –insiste–, aunque son motores pequeños, son altamente contaminantes, porque no tienen ningún sistema de control de emisiones y afectan directamente la calidad del aire, además de ser ruidosos”.

El experto llama la atención en que en Bogotá están prohibidas por decreto y que a nivel nacional no existe reglamentación que permita su utilización. “No se pueden matricular y no tienen placa, no se les puede hacer revisión técnico- mecánica y tampoco se les exige Soat”, dice Hidalgo, quien, no obstante, señala que en el uso de las ciclorrutas hay una “zona gris” porque se podrían considerar de pedaleo asistido (como las bicicletas eléctricas, que están autorizadas), aunque “muchos no usan los pedales o los tienen de lujo”.

Vacíos legales de bicicletas de gasolina en otros países. Lee más aquí:

Ómar Oróstegui, director del centro de pensamiento Futuros Urbanos, señala que ese tipo de vehículos tiene motores de gasolina que “no cumplen ninguna reglamentación técnica o protocolos de seguridad”, lo que pone en riesgo al conductor y a otros usuarios de las vías y zonas peatonales.

“Aunque es evidente el riesgo de accidentalidad, las autoridades han guardado silencio y en otros casos argumentan que no es de su competencia la reglamentación y permisos de circulación”. En efecto, en Bogotá los operativos solo se hacen para los bicitaxis, donde también está en auge el uso de motores de dos tiempos.

Hidalgo y Oróstegui coinciden en que la proliferación de bicicletas motorizadas es un fenómeno que se viene dando con el crecimiento de las plataformas de domicilios. “Ante la necesidad de hacer desplazamientos más rápidos, más largos y con menos esfuerzo físico, los domiciliarios están acudiendo a ellos”.

Daniel Villaveces, experto instructor y piloto profesional de Ride Pro, dice que las bicicletas con motores están en la misma categoría de vehículos sin habitáculo, como la bicicleta, la patineta, híbridos y motos, donde el conductor tiene una exposición a lesiones mayores. “Cuando hay mucha congestión, van por la ciclorruta, y son peligrosos para los usuarios de la ciclorruta, porque van a una velocidad mucho mayor, y cuando se bajan a la calzada son vulnerables, porque creen que son una moto. Esa ambigüedad genera un riesgo”, asegura el experto.

Agrega que ese tipo de vehículos necesita reglas de juego. “Hay que entrar a clasificarlas y preguntarse sobre el control de ese fenómeno, que no es exclusivo de Colombia y obedece a la logística de última milla y a los domiciliarios”.

Pero el uso de motores de dos tiempos, o lo que es peor, de motores de motocicletas (de cuatro tiempos) es una fenómeno que también está creciendo en los bicitaxis, los cuales se han expandido por la ciudad (en Kennedy, Bosa, Suba, Usaquén y Ciudad Bolívar), como alternativa de conexión en movilidad, aunque no están homologados por el Ministerio de Transporte.

Según cifras de la Secretaría Distrital de Movilidad, el censo de bicitaxismo en 2019 indicaba que por la ciudad transitaban 4.646 tricimóviles, el 51 por ciento de ellos con tracción de combustión, es decir, con motor de gasolina. Apenas el 3 por ciento eran con pedaleo asistido y otro 6 con motor eléctrico. Estos últimos sí están autorizados (resolución 3256 de 2018 del Mintransporte) para prestar el servicio de transporte de pasajeros.

“La alta demanda por este tipo de motores puede explicar de alguna manera el crecimiento del hurto de motocicletas en la ciudad”, considera Oróstegui, quien cree que parece que nadie se atreve a ponerle freno a ese fenómeno, debido a que “ante los controles e inmovilizaciones de bicitaxis de motor, los conductores y propietarios acuden a las vías de hecho para ejercer presión y seguir ejerciendo la actividad”, con lo que esos vehículos pueden operar sin restricción por toda la ciudad.

GUILLERMO REINOSO
El Tiempo

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Escrito por: La Liebre

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